Todos los hemos conocido, esa persona en quien no puedes confiar. Tal vez se pregunte acerca de los motivos del concesionario de automóviles, o si su compañero de trabajo está diciendo la verdad cuando llama enfermo, otra vez. Ese tipo de escepticismo es natural e incluso saludable. Sin embargo, según un estudio realizado en Finlandia, las personas con altos niveles de desconfianza cínica, cuando sienten que el mundo está tratando de atraparlos, pueden ser más propensas a desarrollar demencia.

Tu cerebro en cinismo

Los estudios han relacionado la desconfianza cínica, la creencia de que otros están motivados por motivos egoístas, con enfermedades del corazón, cáncer y otros problemas de salud, expresó la autora de la publicación Anna-Maija Tolppanen, PhD. Es por eso que ella y otros investigadores de la Universidad del Este de Finlandia estaban interesados en ver si este rasgo de personalidad también sería un factor de riesgo para la demencia.

En su publicación, 620 personas tomaron pruebas de demencia y un cuestionario de personalidad dos veces aproximadamente con ocho años de diferencia. La edad promedio de los participantes al inicio del estudio fue de 70 años. El cuestionario preguntó a las personas cuánto estaban de acuerdo con afirmaciones como, Creo que la generalidad de las personas mentiría para salir adelante. La mayoría de las personas usará razones un tanto injustas para obtener ganancias. O una ventaja en lugar de perderla. Los investigadores encontraron que las personas con penetrantes niveles de susceptibilidad cínica eran tres veces más expuestas a desenvolver demencia que aquellas con niveles bajos. Tres veces el riesgo no es nada para burlarse.

En usual, la demencia afecta a los adultos mayores con síntomas distintivos de pérdida de memoria y dificultades con el lenguaje y el razonamiento. A medida que más personas viven en sus 70, 80 y 90 años, hay una mayor necesidad de comprender, prevenir y tratar esta progresiva enfermedad cerebral. Nuestros efectos sugieren que igualmente logramos querer tener en cuenta los factores de personalidad al planificar estrategias de prevención”, expresó el Dr. Tolppanen.