La Organización de Países Exportadores de petróleo dejaron patente durante la reunión que tuvo lugar el viernes pasado en Viena que el pulso de los productores de crudo con Estados Unidos por controlar el mercado a nivel mundial del petróleo sigue ahí. De hecho, se entró a valorar la viabilidad de los precios actuales con las nuevas técnicas de extracción que se empiezan a llevar a cabo como el fracking.

Lo primero que quedó claro tras la reunión en la capital austriaca es que la OPEP va a seguir manteniendo el ritmo de producción que viene trabajando hasta ahora: 30 millones de barriles al día. De hecho, hasta la nueva reunión que tendrá lugar en junio de 2015 este dato parece que será inamovible.

La realidad en los mercados es bien diferente. Los precios han entrado en una espiral bajista que aún no ha frenado, poniendo durante la última semana los precios del barril de brent por debajo de los 70 dólares y del Texas por debajo de los 65 dólares, algo que no se veía desde julio de 2009.

Es el momento de volver la vista atrás a los observadores del sector Goldman Sachs, Versus Wealth Management o Citi y que ya anunciaron hace meses que la previsión de esta caída estaba ahí. Aunque lo cierto es que todo se ha adelantado más de lo esperado, ya que se estimaba que esta llegaría a estos niveles a principios de 2015.

Una vez visto este nuevo escenario en precios, queda preguntarse qué opinan que ocurrirá entonces de cara al próximo año y muchos siguen pensando que será continuado y que seguirá cayendo hasta llegar a un nivel de 60 dólares el barril de brent.

¿Puede la OPEP seguir su política sin consecuencias? Lo cierto es que ahora mismo dentro de la organización hay dos vertientes.

Por un lado, Arabia Saudí sería capaz de asumir estos precios del mercado durante un tiempo. Hay que tener en cuenta que es uno de los países líderes en producción, con lo que sus presupuestos pueden soportar esta bajada, que de hecho esperan que reactive la recuperación económica y a la larga suponga una mejora de la demanda.

Pero por otro lado están otros países como Venezuela o Iraq que insistieron en limitar la producción diaria porque estos precios desequilibran sus presupuestos y por tanto su balanza.

Son los expertos del petróleo los que dicen que, en caso de que finalmente pase lo que parece que ya ocurrió en 2008, cuando temporalmente el precio bajó hasta los 35 dólares para luego estabilizarse en los 70-75, en junio si podría haber un nuevo planteamiento en la OPEP que llevara a bajar la producción diaria para no cargar a los países más desfavorecidos por estos precios.