MADRID, 05 (SERVIMEDIA)

Casi la mitad de las madres que solicitan una reducción de jornada por cuidado de hijo con enfermedad grave tienen problemas con las mutuas, según un informe de la asociación Instituto Magnolia, dedicada al apoyo psicológico de familiares de niños con discapacidad publicado este martes.

Según este trabajo, el 90% de los progenitores que piden una reducción de jornada por este motivo son las madres, y hasta el 12% ven como se la deniegan.

De hecho, una de las dificultades más frecuentes tiene que ver con que las mutuas rechazan esta prestación porque el menor no ha requerido ingreso hospitalario, pese a que muchas patologías recogidas en el listado del Real Decreto 1148/2011 que regula la prestación por cuidado de hijos con cáncer u otra enfermedad grave no lo requieren de forma necesaria, explica la asociación.

Otro problema es que las mutuas piden certificados de escolarización y faltas de asistencia de los menores para extinguir la prestación o modificarla, prosigue, cuando la escolarización es un derecho del menor y no forma parte de los criterios para percibir la prestación.

Las madres encuestadas explican que las mutuas modifican el porcentaje de reducción solicitado por ellas, pese a que en real cecreto indica que es la persona trabajadora quien elige la reducción de su jornada.

A ello se suma que las mutuas no actualizan la base reguladora de la prestación y esto afecta al poder adquisitivo de las familias, pese a que la norma explicita que debe actualizarse en función de la base de cotización de la persona trabajadora.

Esta situación lleva a las madres a un procedimiento administrativo de reclamaciones y denuncias en los juzgados que se alarga meses o años, «con el consiguiente empobrecimiento y dificultades para el cuidado de sus hijos e hijas con enfermedad grave y discapacidad», concluye la asociación.