El clima extremo «desmorona» el tejido social en las islas del Pacífico, según la ONU

– El nivel del mar aumenta más que la media mundial

– El calor y la acidificación de los océanos amenazan los ecosistemas y el modo de vida

MADRID, 18 (SERVIMEDIA)

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU especializada en el tiempo, el clima y el agua, afirmó este viernes que «los desastres relacionados con el clima y los impactos del cambio climático están desmoronando el tejido de la sociedad» en las islas situadas en el Pacífico sudoccidental.

El aumento del nivel del mar -superior a la media mundial- amenaza el futuro de las islas bajas, mientras que el incremento del calor oceánico y la acidificación dañan los ecosistemas marinos vitales y vulnerables, según el informe ‘Estado del clima en el Pacífico sudoccidental 2022’, dado a conocer hoy.

Ese informe ofrece una fotografía de los indicadores climáticos en esa zona del planeta, como temperaturas, aumento del nivel del mar, calor y acidificación de los océanos. También destaca los riesgos socioeconómicos y los impactos en sectores clave como la agricultura.

El episodio de La Niña cumplió tres años en 2022 y tuvo una clara influencia en las temperaturas del Pacífico sudoccidental. Pese a su influencia de enfriamiento temporal, resultó ser un año cálido en la región con una temperatura media entre 0,2 y 0,3 grados más alta que el anterior evento fuerte de La Niña, en 2011.

«Es muy probable que El Niño, que sigue a tres años de condiciones de La Niña, continúe durante el resto del año. Esto tendrá un gran impacto en la región del Pacífico sudoccidental, ya que con frecuencia se asocia con temperaturas más altas, patrones climáticos perturbadores y más olas de calor marinas y blanqueamiento de corales», según Petteri Taalas, secretario general de la OMM.

Quizás también te interese:  22 personas han muerto ahogados en el mes de enero, la peor cifra de los últimos seis años

DESASTRES

En comparación con 2021, disminuyó el número de desastres climáticos, pero aumentaron las pérdidas económicas. El daño económico por inundaciones ascendió a 8.500 millones de dólares, casi el triple respecto al año anterior.

«La alerta temprana es una de las formas más efectivas de reducir los daños causados por los desastres, ya que permite a las personas tomar decisiones informadas sobre el riesgo para la seguridad alimentaria, así como para otros sectores», indicó Taalas.

El informe recalca que el sector agrícola es uno de los más afectados por los desastres relacionados con el clima, por lo que mejorar la resiliencia de los sistemas alimentarios es una alta prioridad.