MADRID, 27 (SERVIMEDIA)

El 25% de las personas con VIH en España que no han sido diagnosticadas o que no tienen un correcto seguimiento de su situación serológica tiene más posibilidades de sufrir infecciones oportunistas, según se refleja en el último informe del Grupo de Estudio de Sida (GeSIDA) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc).

A fin de actualizar las recomendaciones de prevención y tratamiento de diferentes infecciones oportunistas en pacientes con infección por VIH, GeSIDA ha editado una nueva edición de su documento en el que condensa, de forma resumida, clara y concisa, indicaciones sobre profilaxis y tratamientos de las múltiples enfermedades oportunistas, así como un calendario vacunal con las particularidades de los pacientes con infección por VIH.

En la actualidad, se estima que aproximadamente un 25% de sujetos infectados por el VIH en España o están sin diagnosticar o no tienen un seguimiento apropiado de su situación serológica. Todo ello contribuye a que existan más posibilidades de que puedan aparecer infecciones oportunistas, y son especialmente significativos los casos de pacientes que no tenían constancia de estar infectados por el VIH hasta que padecen una infección oportunista vinculada al virus.

«Una proporción muy importante del retraso diagnóstico recae en población inmigrante, que puede presentar infecciones importadas para las que existen menos alertas y sospechas clínicas en nuestro entorno. Por estos motivos, el tratamiento de las infecciones oportunistas sigue siendo un tema de plena actualidad en la asistencia de los pacientes infectados por el VIH», señalaron los coordinadores de esta nueva edición del documento de recomendaciones, los doctores María Velasco, del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, y Miguel Torralba, del Hospital Universitario de Guadalajara.

La neumonía por ‘Pneumocystis jirovecii’, la tuberculosis y la candidiasis esofágica son las tres infecciones más incidentes en España entre este tipo de pacientes, alcanzando el 50-60% de todas las diagnosticadas. Más en concreto, en el periodo 2012-2020, la neumonía por ‘Pneumocystis jirovecii’ fue la enfermedad definitoria de sida más frecuente (27,3%), seguida de la tuberculosis de cualquier localización (16,8%) y de la candidiasis esofágica (11,4%).

Los expertos ponen especial énfasis en recordar que, una vez diagnosticada una infección oportunista, es preciso iniciar el tratamiento antirretroviral en las dos primeras semanas del diagnóstico salvo alguna excepción como la meningitis criptocócica por aumento de la mortalidad. Además del tratamiento y las profilaxis de este tipo de infecciones, el documento también insiste en la necesidad de potenciar la adherencia al calendario vacunal.