MADRID, 14 (SERVIMEDIA)

La industria farmacéutica en España cuenta con 173 plantas de producción de medicamentos, de las que el 46% se localizan en Cataluña y el 23% en Madrid, según concluye el primer ‘Estudio de la implantación industrial del sector farmacéutico en España’, realizado por la consultora ManageArt y presentado este miércoles por Farmaindustria.

En rueda de prensa, el subdirector general de Farmaindustria, Javier Urzay, destacó que este estudio es el primero «realmente exhaustivo sobre las capacidades industriales en España del medicamento». De hecho, «España es uno de los principales países en producción de medicamentos».

El estudio fija un mapa detallado de estas plantas de producción de medicamentos en España. La actividad industrial directa del sector farmacéutico español está integrada por 173 plantas de producción, entre las cuales figuran 57 plantas de producción de principios activos químicos o biológicos y 116 plantas de producción de productos farmacéuticos de uso humano o animal.

El 46% de las plantas están ubicadas en Cataluña, el 23% en la Comunidad de Madrid y el 31% restante están repartidas en 11 comunidades autónomas «generando un empleo directo en su conjunto de cerca de 36.000 empleados en 2022», subrayó Urzay.

Además, el valor de la facturación de productos farmacéuticos en España ascendió a 16.246 millones de euros en 2019, según los últimos datos disponibles.

FACTURACIÓN

En este sentido, Nacho Llubiá de la consultora ManageArt indicó que «la tendencia prevista de la facturación por los directivos del sector es de un 9% de crecimiento en 2022 respecto a 2021, y un incremento del 5% en el número de empleados de sus plantas. Esto significa que el sector no solo está creciendo sino que su productividad va en línea ascendente».

De hecho, añadió, «desde la pandemia de la covid-19, «el sector farmacéutico no ha dejado de crecer no solo en facturación sino también en creación de empleo con 36.000 trabajadores».

En el capítulo de inversiones, este estudio destaca que el sector goza de un gran dinamismo y prevé un valor de inversiones en 2022 y 2023 de algo más de 1.000 millones de euros anuales, lo que supone una tasa neta de renovación de los activos de casi un 25% anual.

Sin embargo, el subdirector general de Farmaindustria señaló que la tendencia de los últimos dos años ha sido de gran tensión en el sector provocada en primer lugar por la pandemia de la covid-19 y posteriormente por la crisis global de suministros y de costes que están suponiendo un aumento de los costes de producción de más del 10% y pérdida de rentabilidad de algunos productos. Asimismo, esto ha puesto de manifiesto la alta dependencia del exterior, especialmente de Asia.

PANDEMIA

En este sentido, Urzay recordó que «durante la pandemia faltaron respiradores y mascarillas, pero nunca medicamentos. Esto fue posible gracias a un gran trabajo de colaboración con la Agencia Española del Medicamento pero también por las plantas que tienen capacidad para que no faltara nada».

Ante la actual situación geopolítica, «el incremento de costes derivados del precio de la energía y del gas, así como la tensión de las cadenas de suministro a nivel global están tensionando toda la economía occidental y también la industria farmacéutica. Si esta situación se alarga en el tiempo, se van a ir estrechando los márgenes y sobre todo la capacidad de invertir».

A pesar de la todavía baja presencia de plantas de productos biológicos en España, grandes corporaciones farmacéuticas están invirtiendo en plantas de producción en España y adquiriendo start-ups.