– Sobre todo por el repunte del sector del transporte, según el Observatorio de la Sostenibilidad

MADRID, 08 (SERVIMEDIA)

Las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron un 5,9% en España durante el año pasado después de un trienio a la baja y ello se debió principalmente al repunte de la actividad en el sector del transporte tras el parón por la crisis sanitaria del coronavirus en 2020.

Así se recoge en un informe elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad (OS) y presentado este miércoles en Madrid por el economista José Santamarta y el ecólogo Fernando Prieto, coautores del trabajo.

Tras una disminución continua entre 2018 y 2020, apuntalada por la pandemia del coronavirus, las emisiones de gases que calientan la atmósfera aumentaron sobre todo en el último trimestre de 2021.

Así, el año pasado fueron un 0,35 más altos respecto a 1990 y un 34% más bajos respecto a 2005. La crisis del coronavirus desplomó las emisiones un 12,5% en 2020, pero esas se recuperaron en el último trimestre del año pasado sin que se hayan desacoplado del aumento del PIB.

Las emisiones de 1990 eran de 290,1 millones de toneladas de CO2 equivalente, las 2005 ascendieron a 442,3 millones, en 2020 fueron 274,7 millones, y en 2021 crecieron hasta 291,0 millones y superaron a las de 1990.

Las emisiones sujetas al comercio europeo de emisiones (ETS, en sus siglas en inglés) supusieron un tercio del total. Por su parte, los sectores difusos representaron un 65% de las emisiones.

El incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2021 respecto del año anterior puede imputarse los aumentos de la quema de carbón para la generación eléctrica (un 3% más), del consumo del gas natural (4,9%) y del consumo de petróleo (9,2%).

La producción hidráulica disminuyó un 3,4% y crecieron la eólica (10%), la fotovoltaica (37,4%) y la termosolar (3,7%), a pesar de no haber crecido la potencia instalada y el retraso de las subastas anunciadas.

PRODUCTOS PETROLÍFEROS

El factor determinante fue el mayor consumo de productos petrolíferos y, sobre todo, el aumento de las emisiones del transporte por carretera en un 13,9%, tras un paréntesis de casi dos años por la pandemia del coronavirus.

La mayor penetración de las energías renovables (eólica, fotovoltaica y solar) sostienen la transición hacia una economía descarbonizada e impiden un mayor incremento de las emisiones de gases que calientan la atmósfera. Por ejemplo, la eólica evitó el año pasado que se expulsaran a la atmósfera 29 millones de toneladas de CO2 equivalente.

Según el Observatorio de la Sostenibilidad, las emisiones aumentarán este año 2022 «muy probablemente de forma muy notable», a pesar de la «retórica climática» y las consecuencias de la invasión rusa en Ucrania.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec) establece una reducción para el año 2030 de un 23%, pero los datos provisionales actuales -hasta mayo- reflejan una subida de un 9%.

«El esfuerzo de reducción de emisiones se dejaría para los próximos años. Los objetivos europeos para España, con los datos de 2021 y los de 2022, no se lograrán con la dinámica actual. Los compromisos europeos para los sectores ETS muy probablemente se cumplirán, por el cierre de centrales termoeléctricas de carbón y por el desarrollo de las energías renovables, pero los sectores difusos, donde se incluye el transporte por carretera, requieren de un esfuerzo mucho mayor», apunta el informe.

Adicionalmente, las emisiones de gases de efecto invernadero en España tendrían que reducirse un tercio para cumplir con el objetivo nacional previsto para 2030 en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética -que el pasado 21 de mayo cumplió su primer año de entrada en vigor-, según el informe.

«Las emisiones están más relacionadas con las políticas de las grandes empresas energéticas que con las declaraciones de los políticos. Por ejemplo, se observa un aumento del consumo de gas natural estos meses, a pesar de que la invasión rusa, ha puesto en evidencia la necesidad de reducir esta dependencia», indicó Santamarta.

LEJOS DEL ACUERDO DE PARÍS

El principal objetivo del Acuerdo de París es mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2ºC respecto de los niveles existentes antes de la revolución industrial, y realizar esfuerzos para limitarlo a 1,5ºC. Para ello, los países firmantes de ese pacto se comprometen a fijar un objetivo concreto en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

«Con los datos preliminares de 2022 se puede avanzar que España difícilmente cumplirá sus metas, -e incluso ser el valor máximo de incremento de toda la serie-, dado el enorme aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero en los últimos meses. Es necesario aumentar las renovables gestionables como la termosolar, la hidráulica de bombeo y también la eólica marina, especialmente la flotante», subraya el informe.

Prieto indicó que «la Ley de Cambio Climático no se está cumpliendo en este primer año y la transición energética debe favorecer a todos los ciudadanos, aspecto que no se cumple, por ejemplo, con los precios de la energía».

«Es necesario potenciar de una forma real y masiva el autoconsumo y las comunidades energéticas con eliminación de trabas, rapidez en autorizaciones y precios ventajosos para ciudadanos, comunidades y pymes. De esta forma, se evitarían impactos ambientales sobre ecosistemas forestales y zonas agrarias», agregó Prieto.