MADRID, 13 (SERVIMEDIA)

El Gobierno de España se sumó este viernes al rechazo a las nuevas restricciones impuestas por los talibanes contra los derechos humanos de las mujeres y la niñas en Afganistán, a través de un comunicado firmado por 14 países y el Alto Representante de la UE, Josep Borrell.

Según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, el comunicado está rubricado por los titulares de Asuntos Exteriores de Alemania, Australia, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Italia, Japón, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Reino Unido, República de Corea, y Suecia, además del Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común.

En el texto se subraya que las mujeres afganas y niñas «contribuyen de manera significativa a dar forma al futuro de Afganistán», y añade que su participación es imprescindible para «la consecución de la paz, la estabilidad y el desarrollo económico del país».

ACCESO A LA ESCUELA

Los firmantes están «profundamente preocupados» por las restricciones en el acceso de las niñas a la educación en Afganistán, y piden a los talibanes «que respeten el derecho a la educación y cumplan su compromiso de reabrir las escuelas para todas las niñas».

Meses después de la salida abrupta de las potencias occidentales de Afganistán, los ministros de Exteriores firman se muestran «profundamente decepcionados por el incremento de las restricciones impuestas por los talibanes» a las mujeres afganas, como la directiva que obliga a mujeres y niñas a cubrir su rostro en público con el uso del burka, la que les prohíbe «abandonar su domicilio salvo en caso de necesidad, y acompañadas por un hombre». Igualmente «deploran» que las familias puedan ser castigadas para imponer el cumplimiento de estas restricciones.

Entre los derechos humanos vulnerados, denuncia el comunicado, se encuentran el derecho a la educación, al trabajo, a la libertad de movimiento, opinión y expresión. Los jefes de Cancillería firmantes aseveran que «estas decisiones contradicen las seguridades que, de modo reiterado, han ofrecido los talibanes sobre el respeto de los derechos humanos».

Finalmente, tras reiterar que juzgarán a los talibanes «de acuerdo con sus acciones, no con sus palabras», les piden «reconsiderar sus decisiones que limitan los derechos de las mujeres y niñas».