MADRID, 14 (SERVIMEDIA)

La penetración en España del coche electrificado y de la instalación de puntos de recarga se ralentizaron en el segundo trimestre del año, según el último barómetro de movilidad de la patronal de fabricantes Anfac.

La asociación asegura que España se mantiene a la cola de Europa en lo que respecta al desarrollo de la electromovilidad, alejándose de los países de su entorno europeo.

El indicador muestra una ralentización en el avance hacia la electromovilidad. España mejora en el segundo trimestre tan solo en 0,9 puntos en comparación a los 1,4 puntos de mejora del trimestre anterior. Por comunidades, el aumento está liderado por Navarra (+2,2 puntos), seguido de Castilla-La Mancha (+1,7 puntos) y Castilla y León (+1,5 puntos). Los menores avances se focalizan en aquellas regiones que ya se encontraban a la cola de la electromovilidad, aumentando las diferencias territoriales.

Durante el segundo trimestre de 2022, España ha alcanzado una valoración de 22,7 puntos sobre 100 en el indicador de penetración de vehículo electrificado, que representa un crecimiento de 1 punto, y un incremento menor respecto al periodo anterior. Respecto al conjunto europeo, con una media de 47,4 puntos en el segundo trimestre, la distancia se abre hasta los 24,7 puntos, lo que evidencia el lento progreso de la entrada del vehículo electrificado en España.

En el ranking continental, Países Bajos pasa a ocupar el segundo puesto de la clasificación tras un crecimiento de 4,6 puntos. España y el resto de los países de la clasificación mantienen los puestos del trimestre anterior, aunque destaca el estancamiento de Italia en los últimos períodos.

Hasta el segundo trimestre, con un total de 38.124 turismos electrificados matriculados, solo se ha logrado alcanzar el 31,8% del hito estimado por Anfac de 120.000 unidades en 2022, que permitiría lograr los objetivos reflejados en el Pniec para 2030. Para alcanzar este objetivo este año, hasta junio se tendrían que haber vendido cerca de 60.000 unidades.

Por su parte, en el contexto nacional, Madrid continúa a la cabeza del ranking con una valoración de 37,9 puntos, aunque experimenta un leve crecimiento de 1,5 puntos. Se observan grandes diferencias entre CC. AA.: Castilla-La Mancha y Aragón crecen 2,2 y 1,9 puntos, respectivamente, mientras que Extremadura y Murcia solo mejoran en 0,3 puntos y Ceuta y Melilla retroceden 6 décimas.

PUNTOS DE CARGA

Continúa el lento desarrollo de infraestructuras de recarga tanto en España como en la mayoría de los países del entorno europeo. En el segundo trimestre del año, España no muestra un avance y crece prácticamente igual que el trimestre anterior con un aumento de 8 décimas hasta una valoración de 5,6 puntos sobre 100 en el indicador de infraestructura de recarga. Mientras, la media de la Unión Europea se sitúa en 10,8 puntos con un crecimiento de 1,1 puntos.

En el ámbito nacional, destaca la evolución de Navarra y La Rioja, que mejoran en 3 y 2 puntos, respectivamente. En el primer caso la mejora se vincula esencialmente al despliegue de puntos de recarga públicos de alta velocidad, ocupando Navarra la primera posición en dicho subindicador.

La infraestructura de recarga de acceso público ha aumentado en 1.528 puntos en el segundo trimestre de 2022, con un total de 15.772 puntos de recarga de acceso público. Se trata de un crecimiento por encima del producido en los trimestres anteriores, pero todavía se encuentra lejos del deseado. Aunque no cesa el desarrollo de la infraestructura de recarga pública, se muestra un lento progreso hacia los 45.000 puntos de recarga que serían necesarios este año para cumplir con los exigentes objetivos europeos y, como consecuencia, con los marcados a nivel nacional por el Pniec para 2030.

Por otra parte, aunque el total de puntos de recarga ha aumentado, la mayoría de los puntos de recarga públicos son de carga lenta (potencias iguales o inferiores a 22kW), lo que representa el 83% del total de los puntos de recarga de acceso público actualmente. Tan solo el 17% de la infraestructura de recarga de acceso público en España corresponde a carga con potencia superior a 22 kW, aunque cabe destacar que durante el primer semestre del año cerca de la mitad de los puntos de recarga que se han instalado en la red pública son de potencia superior a 22 kW.

«Este barómetro pone de manifiesto la necesidad de acelerar el ritmo tanto en penetración de vehículo electrificado como de despliegue de puntos de recarga. A esta velocidad no llegamos a alcanzar los objetivos de descarbonización marcados por Europa y establecidos por el Pniec que fijan para 2030 un parque de tres millones de turismos electrificados, mucho menos los nuevos objetivos acordados en junio. España se encuentra a la cola respecto al resto de los principales países europeos», afirma el director general de Anfac, José López-Tafall.