– La Aemet cree que «no es descartable»

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

La primera ola de frío en España de esta temporada de otoño e invierno podría producirse en diciembre si se confirma la rotura del vórtice polar estratosférico, con la consiguiente salida de aire frío confinado en el Ártico hacia latitudes bajas y efectos posteriores en forma de lluvias continuadas.

El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, apuntó este viernes, en declaraciones facilitadas a los medios, que «no es descartable» que se produzca esa rotura del vórtice polar «en las próximas semanas», lo que acarrearía la llegada de una ola de frío.

De hecho, el organismo Copérnicus, de la Comisión Europea, considera que, pese a que el próximo invierno será, en conjunto, más cálido de lo normal en el continente europeo, la posibilidad de que se produzca una ola de frío en la primera parte del invierno es más alta que de costumbre.

«Las piezas del puzzle atmosférico, efectivamente, encajan con un escenario de una posible rotura del vórtice polar estratosférico, pero esto no es seguro que vaya a suceder. Y en caso de que suceda, todavía es imposible concretar si esa salida de aire frío de las latitudes árticas daría lugar a una ola de frío en España o en Europa. No lo podemos saber todavía porque habría que ver en qué zona se produce ese desalojo del aire frío, siempre en el caso de que finalmente se produzca esa rotura del vórtice polar», comentó Del Campo. El portavoz de la Aemet indicó que «ahora mismo es imposible concretar, cuándo y dónde se producirá» esa eventual ola de frío.

Otro de los efectos que suele tener esta rotura de los vórtices polares estratosféricos a más largo plazo es que las borrascas circulan más cerca de las latitudes de España, lo que da lugar a una mayor frecuencia de lluvias, como sucedió, por ejemplo, en la primavera de 2018.

«Esto no es algo que siempre ocurra y no podemos saber, por supuesto, si va a ocurrir en esta ocasión porque lo primero, además, tendría que romperse ese vértice polar y luego ver cómo va evolucionando la atmósfera. En cualquier caso, hay que vigilar la evolución atmosférica y ver cómo se van concretando en las próximas semanas toda esta evolución. De momento, es muy pronto para saber que ocurrirá finalmente», concluyó Del Campo.