– El PP acusa al partido de Abascal de querer que los españoles tengan pistolas «en las mesitas de noche»

MADRID, 20 (SERVIMEDIA)

Una amplia mayoría del Congreso, incluidos el PP y Ciudadanos, rechazó este martes por «trumpista» una iniciativa de Vox para ampliar la legítima defensa en España, de manera que su uso no estuviera sometido al criterio de proporcionalidad y a la valoración de un juez.

La iniciativa de Vox era una proposición de ley para modificar el artículo 20 del Código Penal para eximir de «responsabilidad criminal» los casos en los que alguien sufre una «agresión ilegítima» en su casa o en su negocio.

Ante estos ataques, el partido de Santiago Abascal planteaba amparar que la víctima usara para defenderse con «cualquier medio de defensa», lo que incluía las armas, y «con independencia del resultado causado», como podía ser la muerte del agresor.

La totalidad de las fuerzas políticas rechazaron el planteamiento de Vox, al entender que este partido buscaba que en la legítima defensa, que es una eximente en la actual legislación española, se prescindiese de una serie de requisitos para su aplicación por parte de un juez. En la actualidad son los magistrados los que tienen en cuenta una serie de condiciones, como la proporcionalidad o que no haya provocación previa, para que quien hace uso de la violencia al ser agredido tenga una menor respuesta penal.

En este sentido, el diputado de Vox Javier Ortega Smith, quien defendió la propuesta de su partido, sostuvo que era necesaria la «exención total de responsabilidad penal cuando se realiza una acción en legítima defensa». Citó el caso de ciudadanos que fueron asaltados en sus domicilios y dijo que era necesario que quienes empezaran a «tener miedo» sean los delincuentes.

«MACARRAS» Y «MATONES»

Todas las formaciones políticas rechazaron este planteamiento, incluidos PP y Ciudadanos. Así, el diputado popular Miguel Ángel Jerez afirmó que España era «un país demasiado seguro todavía como para andar guardando pistolas en las mesitas de noche», algo que afirmó es a lo que conduciría la iniciativa de Vox.

A su vez, Edmundo Bal, de Ciudadanos, señaló que con su iniciativa la formación de Abascal demostraba que era un «partido antisistema» que defiende que la ley en España debe ser como «los linchamientos en el lejano oeste».

Asimismo, Gemma Araujo, del PSOE, indicó que la iniciativa de Vox era propia de «macarras» y «matones» y que buscaba implantar el «modelo de EEUU», donde «cualquiera puede llevar un arma».

Por parte de Unidas Podemos, Martina Velarde afirmó que la proposición debatida seguía la estela de Matteo Salvini en Italia o de Donald Trump en EEUU, que, a su juicio, buscan crear una «jungla» y no un «país seguro».

Asimismo, Néstor Rego, del BNG, tildó la propuesta de Vox de «fascismo en estado puro» y Genís Boadella, del PDeCAT, señaló que el partido de Abascal pretendía un «modelo trumpista de barra libre en la autodefensa» y que la propiedad privada podía defenderse sin recurrir a la «ley del ojo por ojo».