Prevenir siempre es un acierto y más si de lo que se trata es de evitar las plagas que pueden no solo complicar la vida a nivel salud sino producir encima problemas de convivencia.

Esto, que es una máxima que no dejan de recomendar los expertos, suele tomarse en cuenta cuando ya es un hecho.

«Prevenir es clave para evitar muchas plagas. En Cataluña, además, es fácil por la propia forma en la que se estructuran las manzanas que pueda darse más a menudo la proliferación de cucarachas, que buscan alimento en zonas frescas y oscuras para sobrevivir y reproducirse» explican desde Xterplagas, empresa experta en el control de plagas en Barcelona.

Más allá del asco que pueden producir, sobre todo en las zonas del casco más antiguo en el que cada vez proliferan más las cocinas y restaurantes y donde a veces la limpieza cuesta más tenerla al día, podría suponer un foco de enfermedades transmitidas como la hepatitis, la gastroenteritis o la disentería por culpa de sus excrementos, pero incluso a quienes tienen problemas respiratorios, su p02roliferación podría hacer que empeoraran.

3 gestos de prevención

Dentro de las viviendas recomiendan siempre tres gestos que pueden suponer una gran diferencia.

En primer lugar, verificar el sellado de las juntas y volver a aplicarles sellador de ser necesario para evitar que puedan acceder a la misma.

A nivel comunitario, es necesario extremar la limpieza tanto en la zona donde se depositan los cubos de basura como en las zonas de paso donde pueda acumularse agua ya que daría las condiciones perfectas para que aparezcan bacterias e insectos.

Finalmente, es necesario un tratamiento tanto de prevención como en caso de aparición por parte de especialistas que detectarán dónde está el foco y solucionarán los problemas derivados del mismo.

«Barcelona, por su clima y temperatura rozando la media de 20º es muy proclive a este tipo de plagas. De ahí que sea un sitio en el que hay que poner especial atención a los tratamientos preventivos, sobre todo en zonas donde cocinas y baños sean pequeños y puedan tener tendencia a la humedad. El clima costero también tiene sus cosas y de ahí que haya que poner el foco en la prevención antes de que ocurra» concluyen.