– Pide al PSOE «verbalizar» si los «partidos que combaten al Estado» deben conocer «los secretos que ese mismo Estado tiene o dispone»

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

El Partido Popular criticó este lunes que el Gobierno «pretenda» utilizar la Comisión de Secretos Oficiales para «desactivar el malestar puntual de sus socios», es decir, de ERC y Bildu, y aseguró que no «parece lógico» utilizar este «mecanismo» porque supone «concederle a Bildu información sobre secretos de Estado para aplacar un problema del Ejecutivo».

En la rueda de prensa posterior al Comité de Dirección del PP, el vicesecretario de Economía del Partido Popular, Juan Bravo, quiso dejar claro que «no hay mejor sitio» que la Comisión de Secretos Oficiales para explicar al resto de grupos parlamentarios qué ha podido ocurrir en torno al espionaje a más de 60 líderes independentistas con el programa Pegasus, que solo se vende a Estados.

No obstante, advirtió de que las personas que compongan la comisión deben ser «muy concienzudas de lo que están haciendo, porque no se puede trasladar nada de lo que se hable», ni siquiera a su formación política. «Nosotros planteamos que se respete esto», zanjó Bravo cuando se le preguntó si esta es una de las condiciones que pone el PP sobre la mesa para dar luz verde a la comisión.

Pidió así al PSOE «verbalizar» si los «partidos que combaten al Estado» deben conocer «los secretos que ese mismo Estado tiene o dispone», y reconoció que «concederle a Bildu información sobre secretos de Estado para aplacar un problema del Ejecutivo» no les parece «el mejor camino», y que la hipotética presencia del partido vasco en dicha comisión «cuanto menos sorprende».

«No nos parece lógico que la comisión pueda ser el mecanismo con el que el Gobierno pretenda desactivar el malestar puntual de sus socios, es decir, concederle a Bildu información sobre secretos de Estado para aplacar un problema del Ejecutivo no nos parece el mejor camino», resumió Bravo, quien recordó que los representantes propuestos por los grupos parlamentarios deben contar con el apoyo de una mayoría cualificada de tres quintos del Congreso de los Diputados.

Preguntado por si la ausencia de Bildu o ERC en la Comisión de Secretos Oficiales será una de las condiciones del PP para desbloquear dicha comisión, Bravo señaló que se pronunciarán cuando el Gobierno les plantee su propuesta y, posteriormente, aseguró recordó que la mayoría cualificada de tres quintos puede ser modificada por la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ya que recae entre sus competencias.

«No les hace falta el apoyo del PP para cambiar eso, lo pueden hacer solos. Es más, es una de las competencias propias que tiene la presidenta del Parlamento. Si son 210, 120 o 300 es una decisión que le corresponde a la presidenta y, en su caso, a Sánchez», añadió.

LLAMADA AL PP

Sobre esta cuestión, Bravo recordó que con esta mayoría cualificada «se busca un buen respaldo de los principales partidos para que lo que prime por encima de todo fuera el interés general y el de España».

Emplazó entonces al Gobierno a dar «explicaciones» al principal partido de la oposición, «que ha abierto una vía de trabajo, de compartir, de aportar». «Para un tema de tanta relevancia, el Gobierno debería contar con el PP. Somos un partido de Estado, y debemos conocer y ser partícipes de los asuntos que afectan a la seguridad», prosiguió Bravo.

En este sentido, lamentó que el Gobierno se traslade a Cataluña un domingo para reunirse con ERC sin haber contactado con el PP para «contarles y darles explicaciones» de este asunto. «Evidentemente, resulta sorprendente», continuó Bravo.

Fuentes del PP han asegurado que el único contacto entre el Gobierno y el PP en torno a este asunto se produjo ayer, en una llamada de la Ministra de Defensa, Margarita Robles, al vicesecretario de Institucional, Esteban González Pons. Las mismas fuentes reducen la llamada a una conversación en «segundos niveles» para «leer teletipos».

A pesar de estas circunstancias, Bravo aseguró que el PP apoyará al Gobierno en todo «lo que se plantee dentro del Estado de derecho, aunque avisó al Ejecutivo de que no deben protegerlo «rebasando sus propios márgenes».

Por último, a la pregunta de si el PP pudo participar en estos espionajes, ya que la fecha de compra de Pegasus data de 2017, Bravo rechazó la mayor porque entonces se utilizó en dos ocasiones y las dos con autorización judicial.