Reapertura de bares, vuelta a los comedores escolares, más vida social y, aún, ciertas restricciones que son necesarias.

Aunque actualmente el control sanitario está a la orden del día, es necesario también no olvidarse de viejos peligros que, más que nunca hoy, pueden generar complicaciones no solo a los establecimientos sino también a los hospitales y pacientes.

Es el caso de la legionela, una enfermedad que se transmite por inhalación y que genera en los afectados una neumonía infecciosa poco común que podría ser confundida, por la sintomatología, en un primer momento, con el virus que está haciendo estragos a nivel internacional.

¿Por qué es importante poner ahora el foco en este tipo de desinfección? Porque llega el momento en el que se dan las condiciones perfectas, pasado el foco del verano, para que pueda propagarse por establecimientos hoteleros, restaurantes y colegios. Este tipo de bacteria se siente cómoda en temperaturas que oscilan entre los 20 y 45ºC, siendo ésta la más habitual en las torres de refrigeración, piscinas o duchas comunes, entre otros.

Solo es a partir de los 65ºC cuando se consigue erradicar. De ahí que sea importante aplicar tratamientos especializados que permitan paliar estas condiciones y la persistencia de la legionela.

Basta con recordar 2016, cuando fue necesario un control de legionella en Salou debido a un brote que, a finales de septiembre, puso en jaque a la comunidad y a toda la localidad y su centro sanitario.

El foco se originó en un hotel, propagando los contagios y cobrándose incluso vidas y varias hospitalizaciones de pacientes que sufrieron las consecuencias al contagiarse.

Hay que tener en cuenta que este tipo de bacteria no se contagia persona a persona sino desde un foco. De ahí la importancia de que los establecimientos, colegios, gimnasios y demás locales sean los que den el paso obligatorio y contraten un servicio de desinfección hecho por profesionales que certifique y garantice el tratamiento para evitar casos como el mencionado” explican desde Sedesa, una de las empresas especializadas de la zona.

¿Cuáles son los síntomas?

Dolor de cabeza, fiebre, dolor corporal, escalofríos… ¿se parece a otro diagnóstico habitual en los últimos tiempos?

Sin duda, en un primer momento podría diagnosticarse como Covid hasta que se hicieran posteriores pruebas, pero la diferencia es que la legionela es un virus que necesita de un tratamiento concreto a base de antibiótico mientras que el coronavirus es un virus que sigue otro tipo de asistencia médica.