MADRID, 17 (SERVIMEDIA)

La Policía Nacional ha detenido en Barcelona a un varón de 23 años por agredir sexualmente a un menor, con el que contactó a través de un videojuego y cuya confianza se ganó a través de regalos.

Según informó este viernes la Policía, el arrestado se ganó la confianza del menor (de 14 años) para conseguir un intercambio de imágenes de carácter sexual. Luego se desplazó desde Barcelona hasta Almería para mantener relaciones con él.

Cuando la víctima denunció los hechos, el agresor le chantajeó emocionalmente y le amenazó para que se retractara. En el registro domiciliario del detenido, los agentes localizaron numeroso material pedófilo en su ordenador -pendiente de analizar- por lo que no se descarta la aparición de nuevas víctimas.

La investigación se inició a mediados de febrero, cuando el menor denunció los hechos. El detenido se había ganado poco a poco su confianza, lo que provocó que las conversaciones se desviaran a un plano más íntimo. Incluso reconoce que llegaron a intercambiar imágenes de carácter sexual a través de una aplicación de mensajería instantánea y otras redes sociales.

Posteriormente, el encausado solicitó a la víctima mantener relaciones sexuales sin importarle su minoría de edad, de la que era conocedor. Finalmente, se produjo un encuentro físico entre ambos en un hotel de Almería, desplazándose el autor de los hechos más de 800 kilómetros.

INTENTO DE CHANTAJE

Tras enterarse de que el menor había denunciado los hechos, el arrestado comenzó a chantajearlo emocionalmente a través de su círculo más íntimo con el objetivo de que se replanteara la denuncia.

Asimismo, lo amenazó con denunciarlo por haberse aprovechado de una persona con discapacidad (dando a entender que tenía algún tipo de discapacidad). También se hizo con los contactos de la madre y el hermano de la víctima, llegando a ponerse en contacto con ellos con la misma finalidad.

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Fue a principios de marzo cuando los agentes, con el apoyo de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, realizaron el registro del domicilio del investigado en el que localizaron numerosos dispositivos digitales con información relevante para la investigación.

Por otra parte, recabaron nuevos indicios, tanto de hechos ya denunciados como de un nuevo delito de posesión de pornografía infantil, al encontrar en su ordenador numeroso material pedófilo. Fruto de dicho registro, los agentes intervinieron siete discos duros, un teléfono móvil, un ordenador portátil y una tarjeta SIM, cuyo contenido está a la espera de ser analizado cuando se autorice el volcado y clonado de la información por parte de la autoridad judicial.

No se descarta que el investigado pueda haber sido autor de otros delitos de naturaleza similar no denunciados hasta el momento, así como la aparición de nuevas víctimas.