Hay productos que, de repente, empiezan a sonar en todas partes. Ocurrió hace tiempo con el oxígeno activo y, es ahora el carbón activo el que ha tomado el relevo para ser uno de los ingredientes más versátiles para hasta 5 usos de gran relevancia.

«Es un material que absorbe compuestos tanto en entorno de gases como líquidos, con lo que su efecto purificador es muy interesante para diversas industrias» explican desde Chiemivall, empresa especializada, sobre todo, en el carbón activo peletizado.

¿Qué industrias se benefician de este material en sus fórmulas?

  1. La industria química y farmacéutica: es un elemento muy versátil para la formulación de medicamentos como los antibióticos o incluso en las recetas vitamínicas, pero no hay que olvidar su poder de absorción por lo que en los colorantes textiles o en la eliminación del mercurio es clave.
  2. Sector alimentario: actualmente su uso está más que extendido precisamente por sus propiedades. Más allá de usarlo para decolorar el azúcar de caña, por ejemplo, sirve también para la eliminación del PAH de los aceites en sus refinados o, en el caso de los zumos, por ejemplo, para eliminar todos los óxidos que estropean los jugos. El agua también puede eliminar su cloro con este compuesto.
  3. Industria en general: los filtros de carbono activo se han consolidado como retenedor de elementos contaminantes que son parte de su día a día, mejorando así no solo los productos y maquinarias sino incluso las emisiones al evitar que se expandan.
  4. Agua: como se ha mencionado previamente, su uso como purificador de agua es clave para la potabilización y la mejora de su calidad. En el sector terciario, además, sirve para tratar el agua residual industrial para eliminar, entre otros, elementos orgánicos solubles.
  5. Por último, en el caso de su uso en gases, se considera fundamental para cumplir los objetivos medioambientales relacionados con las emisiones. Su poder retentivo es clave para evitar emisiones a la atmósfera.

Sus distintos formatos, además, ofrecen esa posibilidad de uso. Desde filtros, pasando por el carbón activado peletizado o por su formato como aditivo, son claves para adaptarse a las necesidades de un mercado en auge.