– Según un estudio de Ecoembes difundido hoy, Día Mundial del Reciclaje

MADRID, 17 (SERVIMEDIA)

Cuatro de cada cinco ciudadanos en España -concretamente, el 82,9%- declararon tener de media tres cubos, bolsas o espacios en casa para reciclar y destinan uno de ellos a los envases de plástico, metal y briks, que van al contenedor amarillo, una tendencia al alza porque el porcentaje en 2015 era del 72,5%.

Así se desprende del estudio ‘Hábitos de la población española ante el reciclaje’, realizado por el Instituto Catchment para Ecoembes y difundido este martes, coincidiendo con el Día Mundial del Reciclaje.

En 2021, un año marcado aún por la pandemia de la covid-19, cada español depositó de media 18,8 kilos de residuos a uno de los 383.508 contenedores amarillos que hay distribuidos en las calles de todo el país, es decir, una bolsa cada cuatro días aproximadamente.

En el caso del contenedor de papel y cartón, cada ciudadano depositó de media 19,3 kilos de este tipo de residuos en los 240.297 contenedores azules instalados en España, lo que equivale a tirar una bolsa con estos envases al contenedor cada ocho días.

En cuanto a los residuos que deben depositarse a cada contenedor, el 90% de los encuestados dicen tener claro los del contenedor azul. En el caso del amarillo, los ciudadanos identifican más claramente con este contenedor las botellas de plástico, las tarrinas, las latas y los envoltorios de plástico, mientras que hay otros residuos, como los aerosoles y las bandejas de corcho blanco, que también deben depositarse en este contenedor pero que todavía generan dudas.

Además, también hay ciudadanos que, equivocadamente, creen que hay que lavar los envases antes de echarlos a los contenedores o que reciclar los envases pequeños es menos importante porque tienen menor impacto en el medioambiente.

RESIDUOS QUE NO SON ENVASES

Por otro lado, aún hay ciudadanos que tiran al contenedor amarillo residuos que no son envases y que deben ir al punto limpio o el contenedor de resto, como juguetes de plástico, calzado, ropa o productos plásticos de distinto tipo. De hecho, un 29,8% de los residuos de los contenedores amarillos no deberían haberse depositado en ellos.

«Hay que seguir apostando por la formación e información en los colegios, hogares, etc., pues los datos nos demuestran que la concienciación es creciente y que el éxito de la sostenibilidad a través del reciclaje debe tener un foco claro en los hábitos de las personas consumidoras junto con una clara reducción de los residuos buscándolos nuevos usos», apuntó Fernando Móner, presidente de la Confederación de Consumidores CECU.

En 2021 se enviaron a instalaciones recicladoras homologadas 1.570.513 toneladas de envases domésticos de plástico, metal, brik, papel y cartón, un 5,3% más que en 2020. «Estos datos demuestran que el reciclaje en el contenedor amarillo y azul es un hábito muy asentado en la sociedad española. El incremento de más de un 5% con respecto al año anterior nos indica no solo que cada vez reciclamos más, sino también mejor. Cada vez son más las personas que con sus acciones cotidianas quieren contribuir al cuidado del medioambiente no solo reciclando los envases, sino también reduciendo su uso y reutilizándolos siempre que sea posible», indicó Nieves Rey, directora de Comunicación y Marketing de Ecoembes.

Por tipo de material, de las 1.570.513 toneladas de envases enviados a instalaciones recicladoras, 677.096 toneladas eran envases de plástico, 637.823 de papel y cartón, 247.157 de acero y aluminio, y 8.436 de madera.

Estas toneladas, que equivaldrían a más de 16.800 millones de envases, proceden no solo de los que los ciudadanos depositaron en los contenedores amarillos y azules de la vía pública, sino también de los que se recogieron en las más de 500.000 papeleras y contenedores de reciclaje instalados en oficinas, estaciones de transporte, centros deportivos y de ocio, así como a través de más de 100 máquinas de devolución y recompensa Reciclos repartidas por el país. También se recuperaron envases de las plantas de residuos urbanos, procedentes del contenedor de resto.

Así, gracias a estos millones de envases que se enviaron a reciclar en 2021, se evitó la emisión de 2,05 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, el equivalente a lo que emiten las calefacciones de Asturias en un año. Además, se ahorraron 20,50 millones de metros cúbicos de agua y 5,27 millones de megavatios-hora de energía, según Ecoembes.