– En la Comunidad de Madrid hay millón y medio de personas en exclusión social, 370.000 más que antes de la pandemia

MADRID, 16 (SERVIMEDIA)

Cáritas alertó este miércoles que «hay una parte de la sociedad que está en el filo de la navaja» y que «unas circunstancias» de incremento de precios como la que se está dando por la guerra en Ucrania «harían que esas personas cayeran a una situación de exclusión social más grave».

Así lo aseguró el coordinador del ‘Informe sobre exclusión y desarrollo social en la Comunidad de Madrid’, Raúl Flores, durante la presentación de este trabajo impulsado por la Fundación Foessa, vinculada a Cáritas, con datos de 2021.

«Sin lugar a dudas que suba el precio de la luz, el gas, los alimentos y el transporte es algo que nos afecta a todos. Pero un incremento medio de cien euros al mes para una familia que tiene ingreso de 1.500 es un problema, pero no les deja fuera. A las familias que acompañamos las deja más hundidas», zanjó.

El coordinador del informe también retomó el tema de los efectos en la salud mental que puede tener esta nueva situación respecto al resto de la sociedad. «Si tienes 50 euros puedes ir a un psicólogo, pero si no, puedes esperar un mes a que te den una cita», zanjó.

Precisamente, el coordinador del trabajo subrayó que el informe muestra que en la región hay un 14% de hogares con alguna persona con un trastorno de salud mental diagnosticado.

El informe refleja que en la Comunidad de Madrid hay un millón y medio de personas en situación de exclusión social. Lo que supone un aumento de 370.000 personas más que antes de la pandemia. Para atenderlas, subrayó Flores, las políticas impulsadas en el denominado «escudo social», «no han sido suficientes ni eficaces en los grupos vulnerables», aunque si no hubieran existido, según los responsables de Cáritas, habría sido «la debacle».

El trabajo muestra también que las personas en situación de exclusión social representan el 22,3% de la población de Madrid, lo que implica que, aproximadamente, uno de cada cuatro habitantes de la comunidad —en torno a 1,5 millones de personas— se encuentra en 2021 en una situación de exclusión moderada o severa. En 2018 el porcentaje era del 17%.

Si se compara con la situación del conjunto de España, la situación en la comunidad autónoma resulta, en líneas generales, muy similar, que es del 23,4%.

El colectivo más numeroso dentro del espacio de la exclusión social en Madrid es el de los hogares en área urbana encabezados por personas de nacionalidad española. Sin embargo, hay hogares con mayor probabilidad de sufrir la exclusión social entre los sustentados por mujeres, con menores de edad y con personas de otras nacionalidades.

PROBLEMAS MÁS FRECUENTES

En Madrid, los problemas más frecuentes, aquellos que afectan a más del 10% de la población, son los gastos excesivos de vivienda (21,3%); las dificultades económicas para comprar medicamentos o seguir tratamientos médicos (15,0%); la pobreza severa (14,5%); y las barreras a la participación política por falta de derecho a elegir a representantes políticos y a ser elegidos (10,2%).

Pese a la situación en la que viven, Flores subrayó que «la inmensa mayoría» de las familias a las que acompaña Cáritas «se levantan cada mañana con iniciativa y fuerza», frente a la imagen «de pasividad» que se trasmite de las personas vulnerables. De hecho, aseguró que siete de cada 10 hogares se encuentran inmersos en dinámicas laborales y de inserción para salir de la situación que están viviendo.

También apuntó a la «falsedad» del efecto «desincentivador» que tienen las ayudas sociales entre quienes «ocupan los camarotes de tercera y cuarta clase del ‘Titanic’ que es la sociedad». Es más, ayudas como las del Ingreso Mínimo Vital (IMV) son, porcentualmente menores en Madrid que en el conjunto de España.

El informe de Foessa se hace eco de que, de acuerdo con los datos del Gobierno, el porcentaje de personas beneficiarias del IMV en Madrid es del 1,3%, frente al 1,7% en el conjunto de España. Un año después de su creación, el 18,8% de la población madrileña en situación de pobreza severa se beneficia del ingreso.