Mucho lleva peleando la cadena Gran Hyatt con el Consistorio de la Ciudad Condal para conseguir abrir uno de sus establecimientos de lujo, que ofrecería incluso trabajo para más de 300 personas, en la emblemática y moderna Torre Agbar. Sin embargo, parece que las trabas del equipo de Colau han acabado por conseguir que se de el carpetazo definitivo para olvidarse de este proyecto.

Desde que el equipo de Ada Colau llegara al Ayuntamiento de Barcelona, se dejó claro que no tenía intención de permitir la apertura de nuevos hoteles en una ciudad en la que, según sus palabras, el turismo comenzaba a ser un problema para la vida normal de los ciudadanos.

Más allá de poner trabas a los nuevos proyectos, también legisló para evitar los alquileres turísticos así como se alegró de esta decisión por parte de los propietarios de la Torre, que en vista de los problemas para conseguir la licencia de obra, unilateralmente han decidido renunciar al proyecto, que acabará seguramente llevando la inversión a otra ciudad donde las trabas sean menores.

Es algo parecido a lo que ocurrió en Madrid con el edificio de Plaza de España, solo que en este caso finalmente si se pudo llevar a un acuerdo in extremis.

Junto con el desistimiento por la apertura de este establecimiento hotelero, llegó también la venta del efidicio a Grupo Merlin que acabará por dotar a uno de los emblemas catalanes de oficinas de negocios que esperan no tener tanta pega a la hora de encontrar las licencias en el Ayuntamiento de BComú.

HAbrá que esperar finalmente para ver en qué acaba convertida la polémica Agbar, ya que nada presagia que el nuevo proyecto pueda llevar una velocidad mayor que la que ha llevado el anterior.