Durante el embarazo, las nuevas tecnologías han traído consigo una serie de pruebas que garantizan, tanto en el diagnóstico para las mamás como para los bebés, pronósticos que permiten tomar decisiones médicas a base de tratamientos, recomendaciones o, incluso, cirugías.

Desde el mismo momento en el que una mujer se sabe embarazada, comienza un periplo de pruebas, analíticas y preocupaciones por saber que todo está desarrollándose con todo tipo de normalidad.

De las técnicas de diagnosis que vivieron generaciones pasadas a las actuales, ha habido una revolución única.

“El poder, con un test prenatal no invasivo, es decir, con una analítica de sangre, definir las alteraciones cromosómicas evita todos los riesgos de una amniocentesis. Con la muestra de sangre se define el ADN materno y, con él, los genotipos fetales con una tasa de precisión superior al 99% a partir de la novena semana de gestación” explican desde mifertilidad.es

En realidad, es una más de las pruebas diagnósticas que se pueden proponer en el embarazo en caso de que alguna ecografía muestre alguna imagen que pueda llevar a sospecha y que, en otras circunstancias, solo con la prueba invasiva tomando muestra del líquido amniótico, podrían descartarse.

Son apenas 15 días los que se necesitan para recoger el resultado, convirtiéndose en un aliado de las parejas que necesitan conocer a fondo la salud del feto para poder estar tranquilos y seguir disfrutando del embarazo.

Tres síndromes: dos que asustan solo con mencionarlos

Aunque los índices y porcentajes son mínimos, hay tres síndromes cromosómicos que preocupan a los futuros papás.

El síndrome down lleva muchos años siendo diagnosticado en ecografía, pero hay un par de ellos que no es viable salvo sospechas del ecógrafo. Se trata del síndrome Patau – suele conllevar defectos cardíacos congénitos y una esperanza de vida que no supera los tres años – y del Síndrome Edwards – con problemas también cardíacos y una esperanza de vida menor al año – que gracias a este tipo de analíticas pueden ser detectados.

A este diagnóstico se unen gracias a los resultados el esclarecer si existen mutaciones como síndrome DiGeorge, Deleción 1p36 o Angelman, entre otros.

En realidad, por norma general, los embarazos suelen desarrollarse sin necesidad de sustos, pero no está de más conocer las opciones diagnósticas que existen para poder tomar una decisión llegado el momento.