Tanto en zonas de interior como en la costa, los deportes acuáticos han ido ganando seguidores gracias, principalmente, a dos cosas: la diversión y el entorno.

Practicar deporte y pasarlo bien en un entorno de agua es perfecto durante los meses de más calor, pero también es ideal, gracias a las equipaciones, en cualquier momento del año. Mientras que antes se consideraban estacionales y apenas había tres o cuatro populares, hoy en día todo se ha popularizado y han surgido nuevas disciplinas que, a la vez que ponen en forma, hacen que quien las practica se sienta mejor y disfrute al aire libre.

Es el caso, por ejemplo, del kitesurf, un tipo de surf que, gracias a una cometa, se convierte también en buena suerte de deporte de acrobacia en el aire. Cada vez son más quienes la practican en las costas.

Como explican en tienda b3proshop.com, en apenas 6 horas ya se puede estar en marcha con este deporte que no requiere, en la mayoría de los casos, grandes desembolsos. Pero no es el único. En la misma línea y practicable en pantanos, está el wakeboard, donde se es arrastrado desde lancha para poner a prueba la destreza sobre la tabla. Aunque parecido al esquí acuático, lo cierto es que a bordo de una única tabla el equilibrio será más importante que nunca.

Tampoco hay que olvidar una disciplina cada vez más extendida en cualquier tipo de río: la canoa. El ponerse a prueba en el cauce de un río o incluso en un pantano permite disfrutar en grupo de travesías tranquilas o más movidas dependiendo del gusto y la necesidad de adrenalina. Aunque para tranquilidad y equilibrio, el paddle surf, un nuevo formato que aterrizó hace poco en España y que cada vez convence a más gente dispuesta a disfrutar del entorno acuático mientras se ejercita de forma calmada.

El snorkeling es otro que poco a poco va ganando practicantes gracias a la belleza de ciertas costas españolas y a playas que permiten ver la biodiversidad de los fondos marinos mediterráneos, sobre todo, que siguen llamando la atención de quienes se sumergen.

En realidad, se trata de probar porque el agua engancha. Sea cual sea la disciplina, la forma física o incluso la posibilidad de práctica, adentrarse en el universo del deporte de agua es una aventura que no decepciona a nadie.